viernes, 24 de diciembre de 2010

¿Y cómo te ha ido en estos últimos cinco años? 24.12.2:23.10

Ayer me quedé de ver con un compa de la Universidad que no he visto en años. Por qué no, me doy un toque bien macizo. Corte A: yo desmayada en una cantina del centro. Corte B: comiendo en el Salón Corona como si no hubiera mañana. Esa es la mejor forma de reencontrarte con alguien, mostrándote hasta tu pinche madre. Por fortuna una se topa en la vida con amigos de verdad, que están ahí cuando una necesita que la atrapen para que no se nos chinguen las rodillas, para escuchar las pendejadas que tiene que decir y para hacer planes creativos con la loca que se pone hasta el culo en 10 minutos.
Los amigos que tengo siempre se van y siempre regresan o talvez soy yo la que hace esos movimientos, soy inestable, soy como el agua, pero cuando me calmo puedo apreciar a los que se quedan, los que se fueron y los nuevos que tienen muchas cosas que decirme.
Hoy, un compa de los nuevos me dijo esto:
Lo bonito son todas esas cosas irrelevantes de la vida.
Pero ese sentido de la felicidad tiene su precio.
Y es que tienes que aprender a vivir en soledad. Qué tiene lo suyo, no es malo como lo pinta la tele.

Y me doy cuenta de que en este momento con mi soledad, estoy rodeada de las personas que necesito en mi vida, porque estoy donde debo estar, porque mi vida está aquí y en ningún otro lugar. Y lo disfruto y comprendo que el pasado no es tangible, es parte de mi imaginación. Y me pongo a sonreir desde el hígado y respiro por que si no me muero y vivo el hoy porque si no me muero.
La vida es eso, es un ponerse hasta el culo de 70 años, que hay que disfrutar con alegrías y depresiones, con bajadas de calzones y besos arrebatadores, con desmayos improvisados y gritos de ayuda, la vida es un estar contigo y conmigo conversando, con ustedes amigos que los quiero.
A Corina, Faby, Raquel, Erika, Iliana, Tania, Adriana, al Show, Bernardo, Rogelio, Mauricio, Mitote, Alonso, Oswaldo, Nasser, Héctor, Israel, Jaime y el Cha.

MESuena conocido. 23.12.5:04.10

Me hacías reir un chingo y me sorprendía tu suerte de primera. De ser un cuate del que admiraba su talento a un compa que me ha conocido y ni se ha dado cuenta de ello. Eres igual, pero a estas alturas me vale madre. Te pienso pues, de pasada me acuerdo de como tiras mi cabello y me pones la piel chinita.
Estos días he pensado que las personas que conoces están ahí como si fueran maestros, como si fueran clases. Toparte ahorita tiene su razón de ser y yo creo que es el aprecio a la vida, a vivir cada momento realmente como propio con la cabeza ahí y en ningún otro lugar. No te vayas hasta que te vayas, hasta que me enseñes a flotar porque ya no me acuerdo, porque se me olvidó por costumbre.
No es romance, no te espantes. Pero de que me gustas me gustas, eso que ni que.