Alguna vez tuitié que tengo la capacidad de desapegarme a cualquier cosa, olvidé decir: a cualquier costo. Al parecer si estoy dejando ir al que ha sido el mejor hombre de mi vida; sólo que le faltó comprender una cosa: el amor se le debe poner huevotes y huevotes grandotes de cascarón duro que aguanten los putazos de la cotidianiedad; digamos, como el huevo de un de un Hypselosaurus priscum, el más grande conocido hasta ahora; equis, vean wikipedia.
El chiste es que viví con él varios meses y contruimos lo que viene siendo un modesto hogar, con hijos gatos y toda la cosa, ya es pasado; y creo que la culpa la tiene la evolución de algunos cerebros masculinos, algo pasó ahí, quisiera saber en qué momento de todos estos millones de años de cambios biológicos, químicos y físicos se les insertó en el cerebro que nos deben llevar al límite para al final decir: Es que siempre si te amo; cuando una ya no quiere nada. A ver científicos, los reto.
En mi propia experiencia, los huevos utilizados para el desapego deben ser diferentes a los anteriormente mencionados, su característica principal es la transparencia, ya saben, para ver bien que hay dentro sin romperlos. Una vez que observas y aceptas, la transformación es inmediata: el huevo se vacía y lo puedes llenar de lo que quieras.
Básicamente: dejémonos de mamadas, ya somos adultos como para aceptar cuando algo no está jalando y por mucho que duela hay que seguirle chingando por que finalmente la única persona que se va a quedar con nosotros hasta la muerte es uno mismo.
Ora pues, empiezo de cero, vuelvo a nacer, regálenme un dildo.
Hoy fué uno de esos días en los que desperté con los ánimos candentes; según mi fuerza interior me las sé de todas todas en esto del desamor y dizque lo iba a controlar (qué equivoqueishon estaba).
Yo muy chingona decidí el sábado decirle lo que me pasaba, y con un tonito digno de la India María dejé salir: -Es que me estoy enamorando, tons ya no quiero nada. Créanme su expresión fué lo mejor, ¿Se acuerdan de la cara que pone Elliot (Henry Thomas) cuando se encuentra a E.T.? Pues así; mientras, en mi cabeza sólo revoloteaba la palabra ESTÚPIDA en cinerama. ¡Qué belleza de momento! Aunque debo admitir que decírselo me quitó un peso de encima seguido inmediatamente del sabor amargo del desamor; como pueden ver me batearon, aunque fué de una manera tan linda que hasta me dieron ganas de darle las gracias.
Alguna vez una amiga me dijo que las personas no valoramos el amor que nos tiene alguien más, me hace feliz saber que esta vez no es el caso, sé que no hay correspondencia, pero siento su respeto hacia mis sentimientos, lo cual agradezco del tamaño de un calamar enorme.
Volviendo al inicio de este su humilde texto, hoy desperté con mucho ánimo hacia la situación, mi mente controlaba el pedo en todo su esplendor, hasta me sorprendí de mi adultez mañanera. Y mi día transcurrió como si nada: arreglé la roseta del teléfono y me dí la electrocutada de mi vida (no sabía que el teléfono se conduce por electricidad) comí mole con pollo y avancé muchísimo en mi proyecto de ilustración. Hasta que dieron al rededor de las nueve pm que escribí un pinche tuit y que me lo contesta (con su carisma hermosa que lo caracteriza), y que se me abre la llave de agua de los ojos, muy enojada yo, en mi papel de Libertad Lamarque, me levanté a hacerme un sandwich para llenar mi vacio interior y al morderlo me percato que el jamón estaba agrio. ¿Coincidencia?, no sé, pero sabía de la chingada. ¿Que hice? Tiré el jamón y comí el resto, riéndome.